ALL STAR

Son las 7.06 am, pasé la noche con miles de cosas en la cabeza, eso me pasa casi siempre que despierto de madrugada, apenas arranca la mente y ya no puedo volverme a dormir, entonces me da la hora de levantarme y no quiero, quiero seguir en la cama, adormilada, calientita, cerrar los ojos y caer en un profundo sueño. Pero hoy no fue así, apenas abrí los ojos, me saltó la necesidad de «acuarelear», así que busqué una libreta, tomé mis acuarelas y me subí de nuevo a la cama para comenzar.

El primer intento fue fallido, el tenis que quería dibujar no me salió, el tema de dibujar directamente con tinta es que el error no se puede borrar, y ese primer tenis quedó fatal.
Como era una libreta nueva, no quise pasar ni arrancar la hoja, entonces comencé de nuevo sobre el dibujo que ya tenía, y esta vez quedó bastante bien.

La idea, a partir de la acuarela de hoy, es pintar una diaria, de lo que sea, no importa que sea un objeto pequeño, la importancia estará en practicar, observar, equivocarme y corregir como en el ejercicio de hoy, pero no dejar de hacerlo.

Por cierto, hoy es capicúa, ¿se fijaron?

12.1.21

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ACUARELA

Hoy descubrí que la acuarela es bella.

La mano que pinta acuarelas
Cositas lindas. La Polaroid la traje de Argentina, de una feria antigüedades que se instala frente al Paraná; la Brownie es de La Lagunilla, otra feria antigüedades pero en México, y el pocillito de peltre fue un regalo de mi mamá, me lo trajo un día que fue al centro ♥
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ORTOTIPOGRAFÍA

Tomé un curso de ortotipografía y quiero compartirles mi trabajo final, el cual consistió en utilizar al menos 10 de los signos tipográficos que revisamos en él.
En este caso el diseño no es el tema principal, de lo que se trata es de que sea entendible para el lector desde el uso de los signos que rigen la lengua en la escritura.

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Nunca Radiohead fue más sexy

Era una noche de verano, sí, como el sueño de Shakespeare, sólo que acá nadie se estaba casando. Fue en un bar de Chicago, del cual no recuerdo el nombre y tampoco hago el mínimo esfuerzo para recordarlo, porque el nombre no es lo importante, sino el qué, el cómo, y el quién.

Cuando llegué tocaba una banda de rock, me dirigí a la barra, pedí una cerveza (sin alcohol, porque prefiero la cerveza sin alcohol), y luego busqué un lugar cerca del escenario para oírlos tocar.

En cuanto me acerqué, comenzó a sonar Creep, de Radiohead, quien cantaba era la chica de la banda, de piel blanca, muy blanca, de cabello negro hasta los hombros y lacio por la planchita, de voz áspera, gruesa, muy entonada y sensual. Su atuendo: jean ajustado, botas negras al tobillo, camiseta blanca y una pulsera gruesa de cuero en una de sus muñecas. Le sentaba bien.

Recién empezó la canción canté al unísono con la chica, esa noche me sentía taaan bien [libre, feliz, superada], que canté con muchas ganas, porque cuando uno se siente bien dan ganas de cantar, ¿no es así?; y bien, ella en segundos lo notó, y por 3 min y 55 seg, sólo fuimos Ella y yo.

Algo pasó, un clic, una conexión, algunas sonrisas sí, ¿un guiño acaso? sí, no es que ‘algo’ en ella me atrajo de una manera especial, sino que toda ella era un imán.

Y que conste que mi cerveza no tenía alcohol.

Bueno, eso, que nunca Radiohead fue más sexy que esa noche.

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